Qué placer ya poder ir contándoles acerca de Forza Horizon 6, la nueva entrega de la franquicia más conocida de conducción de Playground Games, Xbox y Microsoft, pero a la vez que tarea compleja porque es importante mantener la objetividad, sobre todo siendo de mis géneros y sagas preferidas.
Comencemos por el principio, el juego se estrenará oficialmente este Martes, 19 de Mayo, en Xbox Series X|S, Xbox Cloud y computadora (Steam, Xbox), habilitándose desde ese momento también en Xbox Game Pass Ultimate y PC Game Pass. Pero los usuarios que dispongan de la edición Prémium podrán iniciar sus partidas desde mañana. Cabe hacer un pequeño paréntesis para mencionar que el lanzamiento contará con la característica de Xbox Play Anywhere. Además, se ha confirmado que, en el transcurso de este año, el título también arribará a PlayStation 5.
Ahora sí, ¡arranquemos con la reseña!
Esta propuesta nos lleva a recorrer el bello y nutrido país de Japón, permitiéndonos conocer más en profundidad —aún a la distancia— algunas de sus peculiaridades, como la diversidad de paisajes y biomas, la contraposición entre las imponentes construcciones urbanas, las calles como pasajes y el espacio abierto, asemejándose por ejemplo a los campos de arroz, y detalles de la cultura. A su vez, en alusión a la ambientación, los modelos de autos de esa región mantienen cierto protagonismo y es agradable que algunos coleccionables también conserven relación con esa nacionalidad.
El contenido que Forza Horizon 6 ofrece es realmente extenso, proporcionando sin exagerar horas y horas de entretenimiento. Conservando la esencia de sus antecesores, en el marco de un festival irán surgiendo distintos tipos de pruebas, desafíos y carreras que deberemos ir enfrentando. En este caso, al ir superándolas, conseguiremos puntos que nos harán progresar y desbloquear una próxima pulsera que nos brindará el acceso a nuevas competencias, siendo siete pases en total, yendo de novato a leyenda.
Dentro de estos eventos tendremos para ir escogiendo entre duelos por las calles pavimentadas, atravesando el bosque o embarrándonos en circuitos por la tierra, así como establecer marcas de velocidad o de acrobacias junto a otras tareas de esa índole. De forma complementaria y ampliando la variedad de misiones, también encontraremos competiciones nocturnas, llamativamente quehaceres de reparto de pedidos, tesoros (coches) por hallar tras guiarnos por una foto de referencia de su ubicación y otros escondidos en graneros. A la par, van surgiendo acontecimientos que son especiales y por tiempo limitado. Como perlita e ideal para disfrutar y conocer más acerca del territorio nipón, su arquitectura y curiosidades, hay un apartado de trayectos a recorrer como si fuese el itinerario de un city tour, donde al ir andando se nos van narrando detalles e información de interés.
De la mano de esa diversidad de objetivos por vencer, hay una feature que hace aún más difícil la conducta de finalizar la sesión de juego por ese día, y es la recomendación de próximas aventuras. Al culminar una actividad, se nos ofrecerán cuatro más, de las cuales podemos marcar alguna y el GPS se actualizará con la ruta para llegar a su punto de partida. En caso que esta dinámica no sea de nuestro agrado, se puede omitir desde la configuración.
El mapa está dividido por regiones y las pruebas se van distribuyendo por la totalidad de él. Como anticipaba habrá coleccionables por ir consiguiendo, como carteles y las llamadas mascotas. Por si buscamos completarlo al 100%, viene ideal poder conocer el progreso que vamos teniendo en cada una de esas secciones territoriales para saber hacia dónde dirigirnos luego. Siguiendo con la línea de dejar todo perfectamente terminado, también tendremos un pasaporte, el cual se irá llenando al ir completando actividades conectadas con descubrir Japón (Discover Japan).
A nivel gráfico, me parece una belleza de entrega. Como decía antes, siempre los Forza me fascinaron, tanto por su jugabilidad como por diseño, y no por nada fue la saga que me impulsó a decidirme por la consola de Xbox en su momento, pero siento que aquí volvieron a elevar la vara. La representación del territorio —con árboles típicos, las edificaciones, los espacios más retirados, las esculturas y más— está tan bonita que dan ganas de seguir recorriendo y descubriendo nuevas zonas. Si a eso por momentos además lo combinamos con nuestra propia musicalización, probablemente sea nuestra perdición.
Hay cuestiones precisas que están muy bien incorporadas como los reflejos en los charcos de agua y la luz del sol que enceguece al salir de un túnel; incluso el vuelo del dron. Reconozco que por sesión fui sacando una numerosa cantidad de fotos, es que los paisajes se van superando los unos a los otros e incluso el cambio entre el ciclo de día y noche como de temporadas, es muy ameno de ver. Hasta el movimiento del personaje mirando para atrás entre los asientos para retroceder con el auto está contemplado e integrado; una cosa hermosa esa.
Sí hubo una situación que me causó gracia un par de veces. Como venía sucediendo, parte del entorno es bastante destruible, por así decirle. Hay plantas, troncos, ligustrinas, cercas que si vamos muy rápido, podemos romperlas. Sin embargo me resultó chistosa la física y el poder de convicción de algunas pequeñas plantitas y ramas que logran coartar el paso, mientras que un árbol entero podemos llevárnoslo puesto y se quiebra.
Siendo un título de racing, es adecuado comentar acerca de los vehículos. El lanzamiento cuenta oficialmente con más de 550 autos basados en la vida real, por lo que el trabajo de modelado no es un aspecto a desestimar, al contrario. Como siempre, podremos ir tuneándolos, asignándoles puntos de mejoras y marcarlos como favoritos. Por su parte, no sólo existirá la posibilidad de comprarlos desde el propio menú, sino que dispondremos de distintas alternativas para agrandar nuestra colección. Si empezamos un evento y no contamos con ninguno de los recomendados para ese circuito, se nos ofrecerá adquirir alguno apropiado para él. A su vez, al ir deambulando por las rutas y caminos podremos ir encontrando y haciéndonos de ciertos automóviles con un precio con descuento. Asimismo, la ruleta de la suerte se mantiene, por lo que si la fortuna está de nuestro lado podremos sumar alguna posesión extra. De manera complementaria, al ir cumpliendo objetivos y subiendo de nivel, también en ocasiones seremos recompensados con este tipo de premios. Por último y no menor, fomentando la unión de la comunidad la dinámica de regalar y recibir coches sigue vigente.
En cuanto a la IA y el comportamiento de los oponentes, tuve una contradicción. Al empezar a jugar, fui notando que la conducción de los otros autos no era perfecta en todo momento. En el modo libre, en ocasiones puede resultar un poco desorientador que no respeten las normas de vialidad a rajatabla; y en las carreras, no siempre el trayecto lo realizan de manera completamente limpia. Al principio me pareció una característica novedosa, especialmente considerando a los nuevos jugadores, ya que si al iniciar no eran muy precisos con el manejo, podían no sentir esa presión de tener que mejorar enseguida y llegar tal vez al grado de frustrarse. Adicionalmente, también es verdad que vuelve un tanto más realista la situación de estar corriendo y enfrentándose. Pero, dicho esto, al seguir avanzando me llamó la atención observar cierta agresividad de los adversarios. Y si bien condimenta a la acción y competencia, se alcanza un punto donde comenzar un evento y que los vehículos apenas arranquen te vayan chocando, termina pareciendo brusco de más; por fuera del estudio de los drivatars y sus parámetros. Hago el disclaimer de que tal vez en los anteriores también sucedía lo mismo, pero no tengo el recuerdo de haberlo presenciado tan así. Otro factor que puede alterar la experiencia es la aparición repentina de algún coche por delante, pero eso me sucedió apenas contadas veces nomás.
Por fuera de estas cuestiones puntuales, su jugabilidad sigue siendo de las mejores en este estilo de propuestas. A diferencia de la línea Motorsport, más centrada en la simulación, los Horizon elevan y en cierta manera profesionalizan la experiencia arcade. Mi pichón es el Burnout Paradise, pero las entregas del Forza son a donde acudo cuando quiero perderme manejando de una forma un tanto más realista, con hermosos paisajes de fondo. Además tiene escenas y carreras que, como diríamos actualmente, son cine. Como nota de pie de página, tal vez lo que añadiría es que se pudiera cambiar de vehículo sin tener que abandonar la competición, para que fuese más dinámica la modificación, en caso que la selección no hubiese sido la apropiada.
Conservando la fórmula en general y acompañando el ruedo, podremos sintonizar distintas radios que abarcan géneros musicales variados; siendo que en esta oportunidad, prima más el pop y la presencia de algunas melodías orientales. Un detalle que me tomó desprevenida y me encantó fue el ir andando y escuchar una canción con un violín como protagonista y pensar “mmm, tranquilamente podría ser un tema de Lindsey (Stirling) éste”; posteriormente lo volví a oír, hice una pasada por todas las emisoras para regresar a esa para ver el título del tema y descubrir que efectivamente era de ella. Aprovecho este momento para humildemente recomendarles su música. Otra dinámica que se agradece que se tenga en cuenta es que el sonido cambie según si estamos en un ambiente cerrado, como un garage, o en las calles.
Finalizando mi review, creo que hay pocos comentarios que añadir, pero sí me gustaría destacar que Forza Horizon 6 es probablemente la entrega más amplia y ambiciosa de esta franquicia. Me puse muy contenta cuando se anunció y ver el producto terminado me pone más feliz aún, porque realmente es un juego para dejar el reloj de lado por un rato y echarse a andar. Como fan de este género estoy segura que volveré a él muchas veces.






